En
los últimos tiempos todos hemos escuchado hablar de las medicinas
alternativas o complementarias, pero pocos saben cómo se definen y cuáles
son.
En
la actualidad hay un creciente interés en la sociedad por las medicinas
alternativas o complementarias.
Esto
se debe a una diversidad de factores, entre ellos y por mencionar sólo
algunos: la necesidad del paciente de participar más activamente en el
manejo de su enfermedad, la búsqueda de tratamientos que no tengan
tantos efectos adversos y la necesidad de ser escuchado, ya que la
tiranía del corto tiempo impuesto por diversos sistemas prepagos u
hospitalarios debido a la falta de personal o de recursos, ha llevado a
un deterioro grave de la relación médico-paciente.
El
propósito de esta nota es proporcionar al médico y al lector un
panorama general sobre la
diversidad de prácticas alternativas y complementarias, alentando al
profesional a informarse sobre los beneficios y efectos adversos de las
mismas.
La
medicina alternativa y convencional puede definirse como aquellos
procedimientos terapéuticos no enseñados en una universidad de
medicina por no pertenecer al sistema médico convencional o dominante.
En la actualidad hay mas de 300 clases de medicinas alternativas
diferentes que se pueden clasificar en 7 grupos generales, los que
incluyen varios subgrupos.
Este
ordenamiento fue redactado por el Instituto Nacional de Salud de los
Estado Unidos (National Institute of Health) de ahora en más denominada
NIH, en cual hay un Departamento de Medicinas Alternativas que se dedica
exclusivamente al estudio de éstas.
Si
la definición de medicinas alternativas es tan subjetiva, es decir, si
sólo depende de que tal o cual practica pertenezca o no al sistema
establecido actualmente, no es de extrañar que aparezca como injusta y
dogmática.
¿Que
pasaría si bajo este paradigma y en ausencia de antibióticos,
apareciera un médico que dice cultivar un hongo que cura heridas de
guerra infectadas?, como fue el caso de la penicilina: bajo esta
estructura tan cerrada de pensamiento la catalogaríamos como medicina
alternativa sin darle la oportunidad de establecer si existe o no un
beneficio real.
Como
dice Ernst “Lo que necesitamos es investigación científica y no
mentes cerradas”
Personalmente
creo que se debería lograr un acercamiento desprejuiciado hacia estas
prácticas, porque en definitiva el paciente será el que se vea
beneficiado, y éste es nuestra prioridad como médicos.
Las
medicinas alternativas y complementarias, como la convencional, tienen
efectos favorables y desfavorables que debemos conocer, así como se han
descrito interacciones entre remedios convencionales y no
convencionales.
Para
comenzar a profundizar este enfoque de las medicinas alternativas,
comenzaremos por comentar la clasificación que estableció el NIH.
En
general comparten filosofías y un enfoque holístico del proceso de
enfermedad, considerando la relación entre mente, cuerpo, espíritu y
medio ambiente. No tratan signos y síntomas sino causas internas y
externas que conducen a un desequilibrio orgánico; es por ésta razón
que muchas utilizan el término sanación en vez de curación, éste
último se refiere a la remoción por completo de la causa; mientras que
sanación se refiere a un estado de bienestar físico, emocional y
mental, que posibilita al paciente sentirse bien.
Y
según lo define la OMS (Organización Mundial de la Salud) “la salud no es sólo la ausencia de enfermedad sino el estado
de total bienestar físico, psíquico y espiritual que puede alcanzar
una persona”, desde este punto de vista estaría hablando de sanación
más que de curación.
¿Un
ejemplo práctico? Un mismo paciente con cáncer: -está curado si se
extirpa completamente el tumor y no hay rastros del mismo. – esta
sanado si además de la extirpación del tumor, comienza a sentirse
mejor anímicamente, resuelve conflictos internos y externos que lo
angustiaban, y disfruta mas de su entorno, de su vida.
Pareciera que en
primer caso la definición no incluye al ser humano, a la persona que
sufre detrás de esa enfermedad, pareciera que olvida que se habla de
enfermedad cuando se habla de un ser humano, no se puede hablar de
enfermedad de un objeto inanimado.
Clasificación
de las medicinas complementarias y alternativas:
a-
Intervenciones mente – cuerpo: son técnicas basadas en la relación
entre mente y cuerpo, y su
capacidad de regular el estado general del cuerpo y su equilibrio.
Se
agrupan en esta categoría: técnicas de biofeedbak, meditación, yoga,
tai chi chuan, hipnosis, músicoterapia, rezo y técnicas de
visualización.
b-
Sistemas alternativos de práctica médica: medicina india o ayurveda,
medicina tradicional china ( que incluye acupuntura, qigong, acupresión
e hierbas), medicina tibetana, homeopatía, medicina antroposófica y
naturopatía.
c-
Métodos de sanación manual.
d-
Tratamientos farmacológicos y biológicos.
e-
Aplicaciones bioelectromagnéticas.
f-
Medicinal de hierbas
g-
Dietas y nutrición.
Referencia:
Alternative
medicine. Expanding
medical horizons: a report to the National Institutes of health on
alternative medical systems and practices in the United States.
Washington: US Government Printing Office, 1994. Publicación
Número 017-040-005377. ( Medicina alternativa. Expandiendo los
horizontes médicos: un reporte al Instituto Nacional de Salud sobre los
sistemas de medicinas y prácticas alternativas los Estados Unidos).
Susana
Gabriela Pérez es:
Médica Clínica con experiencia en Informática Médica.
Coordinadora
de Contenidos del sitio.
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