Termas de Argentina | Brasil | Chile | Uruguay ·    
   Bienvenido, está suscripto? Click Aquí
Home Termas Salud Turismo Ciudades Alojamientos Servicios Inversiones Consultoría

Termas en Sudamérica

 

  

      
Ingresa a Termas
 
Alojado en egrupos.net
 
     Artículos     
   En Argentina
   Internacional
     Infraestructuras
   Centros Termales
   Características
   Distancias
     Compras     
   Bibliografías
   Fangos y Aguas
     Información 
   Guia Termal
     Educación 
   Capacitación
     Asesoramiento 
   Consultoría
   

   Suscripción 

   
   
 
  Artículos de Salud

Volver al INDICE

 


Terma
salud.com

Encuentre algunos consejos y sugerencias sobre el cuidado de su salud

 

Sobrepeso y enfermedades de la piel.

Entre los numerosos trastornos a los que están expuestas las personas obesas, las enfermedades de la piel reciben menos atención de la que deberían, a pesar de que su incidencia influye directamente en la vida de los afectados.

 

Ser obeso causa graves perjuicios a la salud, hasta el punto de que las expectativas de vida de estos pacientes son menores que en los individuos delgados.

Ser obeso causa graves perjuicios a la salud, hasta el punto de que las expectativas de vida de estos pacientes son menores que en los individuos delgados. Enfermedades como la hipertensión, la artrosis, la diabetes, los cálculos biliares, las enfermedades cardiacas, las pulmonares, las dificultades en la anestesia y la mayor probabilidad de tener que someterse a un tratamiento quirúrgico, entre otras muchas patologías, inciden con mayor frecuencia en los afectados por este problema, característico de los países civilizados.

Pero junto a estas alteraciones del funcionamiento de los órganos internos, existen otras, menos consideradas, pero que aumentan la morbilidad y el sufrimiento de estos pacientes: Las alteraciones de la piel.

Aunque las causas de la obesidad son múltiples —genéticas, psicógenas, hormonales—, en el desarrollo del proceso existe siempre un desequilibrio entre la ingesta de alimentos (el aporte de calorías) y el ejercicio físico (el gasto de ellas). Como consecuencia, el exceso de energía se acumula en forma de depósitos de grasa, que a su vez distienden la piel que los recubre.

En consecuencia, aumenta el peso y la superficie corporal del paciente (la piel). Pero este aumento cutáneo, sobre una estructura ósea que no ha modificado su tamaño, obliga a la formación de pliegues donde la humedad, la fricción, la retención de secreciones e, incluso, el acumulo de suciedad, facilitan las infecciones.

La piel de las ingles, la de debajo de las mamas, de las axilas, del cuello y de otros pliegues no habituales pero presentes en las personas obesas, enrojece, pica, se inflama y, en casos intensos, se llena de costras y puntos de pus. A veces llegan a formarse fisuras dolorosas cuyo causante puede ser una bacteria o un hongo que requieren tratamiento específico.

Otras veces la piel del cuello, axilas, ingles y de otros pliegues se vuelve oscura, grisácea e, incluso, negra; aumenta de grosor, aparecen en su superficie prolongaciones alargadas a modo de verrugas, y toma un aspecto aterciopelado.

Manos y pies
Las palmas de las manos y las plantas de los pies se vuelven gruesas y amarillentas. Esta enfermedad llamada Pseudoacantosis nigricans parece deberse a un aumento de insulina que a menudo presentan los individuos obesos.

También algunas jóvenes manifiestan acné, aumento de vello y alteraciones menstruales cuando engordan, volviendo a la normalidad cuando recobran el peso adecuado, debido a una resistencia a la insulina. La relativa inmovilidad por el escaso ejercicio y la hipertensión venosa pueden originar problemas en la circulación, aumentando el riesgo de eccema y úlceras en las piernas.

La piel deficientemente irrigada aparece descamada y roja. Con el tiempo se vuelve frágil y ante un mínimo traumatismo se rompe. Así se inicia una úlcera, generalmente en la cara interna de las piernas, que, pese a su llamativo aspecto, no es dolorosa.

Hinchazón

El aumento de la presión también favorece el edema o hinchazón de tobillos y piernas, que cuando es crónica lleva a la constitución de una piel gruesa, seca, escamosa y plegada que recuerda la piel de los elefantes, por lo que recibe el nombre de piel paquidérmica.

El impacto de la obesidad sobre la piel puede hacer que el afectado se sienta rechazado en el ambiente familiar, laboral e incluso sanitario, tal como demuestra una de las películas premiadas en el Certamen Internacional de Videocine Médico, celebrado en Badajoz y titulada “La cruzada de los gordos”.

Según el trabajo realizado sobre un grupo de pacientes obesos, el tratamiento integral debe atender:

*Físico:
El principal propósito es controlar el peso y las complicaciones habituales de esta enfermedad.


*Psíquico:
Mediante grupos de psicoterapia que faciliten la constancia por parte del paciente en el cumplimiento de los objetivos del tratamiento.


*Medidas complementarias:
Aparte del tratamiento psíquico y psíquico, la higiene frecuente de la piel con jabones que mantengan un Ph ácido y la visita precoz al dermatólogo ante cualquier alteración cutánea son totalmente necesarias. Estas medidas también ayudan a mejorar la calidad de vida del paciente obeso.

 

Referencia: http://www.paginamedica.com

Enviar a un Amigo

-

Imprimir este artículo

 

   
Preguntas Frecuentes: Consultas de Viajes: Preguntas por Email:
Ayuda Rapida? Verifique aquí   Soporte por Email Aqui
Home Termas Salud Turismo Ciudades Alojamientos Servicios Inversiones Consultoría

(c) 2000 - Copyright - Termasalud.com
La Empresa - Política y Condiciones - Suscripción GRATIS - Recomendar