Tratamientos de salud y curas hidroterápicas diversas son uno de los aspectos más interesantes del Mar Muerto. Las leyendas beduinas de hace cientos de años hablan de las propiedades curativas de sus aguas, incluso el rey Herodes visitaba las playas del mar Muerto por razones terapéuticas.
El nombre de mar Muerto deriva del hecho de que ningún organismo multicelular o planta puede vivir en sus aguas debido a la concentración de sal que tiene ( un 30% más en comparación del 4% que tienen los otros mares), de minerales y la carencia de oxigeno. Y son estas características las que convierten las aguas del mar Muerto en aguas de vida curativas y terapéuticas.
Debido a su posición por debajo del nivel del mar, las playas del mar Muerto, son consideradas como las más ricas en oxigeno, tienen un 10% más que las del Mediterráneo, y eso reduce el peligro de quemaduras solares. La alta densidad del agua conseguida por su alto contenido en sal y por la concentración de magnesio, hace que se pueda flotar sin dificultad en el mar Muerto. Es habitual ver a los bañistas recostados sobre la superficie del agua mientras leen un libro sin que éste se moje.
Este es quizás su mayor atractivo. Pero además de divertido, este tipo de baño puede ser muy terapéutico. La concentración de sal, magnesio, bromo y otros minerales sirve para mitigar muchas dolencias. |