Una villa termal, pues, debe ser un lugar tranquilo, idóneo para pasar unos días, e incluso para ser utilizado como base de operaciones para conocer una comarca. El TURISMO puede ayudar a redescubrir las villas terma están bien dotadas de infraestructuras. Se puede y debe hermanar turismo y promoción de la salud.
La institución termal, al ser concebida como un conjunto de factores climáticos, crenoterápicos y psíquicos, tanto puede ser concebida como promotora y conservadora como restauradora y rehabilitadora de la salud. La presencia simultánea de curistas y turistas oculta a veces su aspecto médico, creando confusión y sobre todo por ignorar la realidad termal.
Merece destacar el papel que juega el termalismo en los adiestramientos de algunos deportistas. Por ejemplo, las selecciones de Brasil y Polonia con motivo del Mundial de Fútbol en 1982 se concentraron en un balneario español. En este sentido indicar que, es necesario programar paseos con guías, tablas de gimnasia habrá también instalaciones deportivas, lo que repercutirá de forma favorable en la salud compensando la tendencia a la vida sedentaria actual y permitiendo en contacto con la naturaleza.
En España, en el primer tercio del siglo XX, en los Balnearios de La Toja, Mondariz, Cuntis, Cabreiroá en Verín, Archena o Lanjarón, se reunían lo más selecto de la sociedad cultural y política. En los albores del tercer milenio, la animación de una estación termal se caracteriza por la variedad de sus actividades: culturales, deportivas y fiestas populares. Por lo que es preciso coordinar estas actividades entre sí e informar adecuada y puntualmente a sus asistentes. La animación es importante pero debe ser constante: mucha animación con poco ruido, para permitir- el descanso de los curistas.
La asistencia a los balnearios y potenciación de las villas termales debe ser prioritaria para las Administraciones Públicas. Habrá que buscar nuevos enfoques imaginativos. No bastan las cualidades de las villas termales, la población debe estar convencida de los beneficios económicos que le reporta el turismo de salud.
Así en 1970, cuando el balneario de Baden.Baden lanzó la una campaña especial dirigida a personas agotadas por el estrés de las nuevas profesiones y el ajetreo de la vida moderna se encontró con un inesperado incremento de clientela de jóvenes ejecutivos.
La salud y el bienestar bien merecen una adecuada planificación, programación en el sector público. Es necesaria la coordinación y por este orden de cuatro niveles: político, técnico, legislativo-administrativo y burocrático. La Administración no debería olvidar que el hombre, elige siempre un lugar saludable de la naturaleza para descansar. Eligirá una “villa termal” que tenga conexión con el campo, urbanismo impregnado de ruralismo.
En el nuevo milenio se imponen las villas termales como alternativa terapéutica al estrés urbano. |