Fue en el S.XVIII cuando el cuerpo médico ya había comenzado a resaltar tímidamente y a valorar las propiedades terapéuticas en el uso y aplicación de las aguas termales y con propiedades mineromedicinales.
Las visitas a estos centros especialmente preparados para atender una demanda incipiente y todavía reducida de "agüistas" atraídos por las propiedades terapéuticas de las aguas y enviados por los médicos se fueron incrementando durante la primera mitad del S.XIX. Y en este hecho la comunidad médica fue determinante de manera que la "cura termal" se convirtió en una terapia especial bajo control facultativo en un balneario o establecimiento de baños, - también denominados "casas de baños" -. El único fin era tratar y restablecer la salud de los pacientes que en su mayoría conformaban las clases aristócratas.
Estos desplazamientos, que se fueron intensificando, seguidos de una estancia más o menos larga en los destinos de la "cura termal", podrían constituir uno de los primeros antecedentes de lo que hoy entendemos por "turismo". Se puede decir que ya desde finales del S.XVIII existieron corrientes turísticas - aunque fueran minoritarias y de escasa implantación social - hacia determinados destinos en toda Europa en los períodos del año de mayor benignidad climática. Éste era el "TURISMO TERMAL" de la primera mitad del S.XIX, caracterizado por ser una actividad de lujo y de élite que abarcaba un reducido número de personas.
El término se asociaba normalmente a aquellos núcleos de población ricos en recursos termales en torno a los que se fueron desarrollando unos servicios destinados a satisfacer y a atender las necesidades de los visitantes, a los que va dirigida una oferta básica y complementaria de alojamiento y restauración y servicios de tiempo libre. Para ello se construyeron una serie de instalaciones que facilitaron las estancias durante el período de "cura termal" prescrita por los facultativos. A lo largo del S.XIX se fueron especializando en esta función a través de la ampliación y mejora de sus instalaciones y servicios, y de su entorno natural. Otros términos asociados son "ciudad termal" o "villa termal" a los que se añaden "parque termal" y "complejo termal".
Autor: Lic. Rosa Cibeira Moreiras
Ponencia realizada en las Jornadas Internacionales 2000 de Turismo, en la ciudad de Federación-Entre Ríos- Argentina (PARTE I)
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