INVESTIGACION: Ni Magias... Ni Milagros...
TERAPEUTICAS ESPECIFICAS EN LAS AGUAS TERMALES
(Cloruradas - Bicarbonatadas - Sódicas)
En AGUAS BICARBONATADAS
Este tipo de aguas, cuando es bebida en ayunas - en pequeñas y repetidas dosis - son neutralizantes de la acidez gástrica, pero en dosis mayores y acompañando las comidas, o inmediatamente después de ellas, posibilitan la secreción y evacuación.
En el intestino, su condición alcalina ayuda en la acción de los fermentos pancreáticos y el poder saponificante de la bilis. La ingestión de estas aguas mejora la intolerancia a los hidratos de carbono y facilita la acción insulínica, admitiéndose un efecto movilizador del ácido úrico, favorecedor de su eliminación por la orina.
Se ha notado también una suave acción sedante sobre la excitabilidad neuromuscular, así como efectos aminorantes de la permeabilidad vascular y de respuestas inflamatorias. Las aguas bicarbonatadas, encuentran sus principales indicaciones en las enfermedades del aparato digestivo, alteraciones hepáticas, trastornos metabólicos y afecciones de las vías urinarias.
Son destacables los efectos de estas aguas en los procesos digestivos que cursan con hiperclorhidria, e hipermotilidad, estados dispépticos, etc.
En general están indicadas para las afecciones duodeno-pancreáticas, y los procesos hepáticos y entero-hepáticos. Es también favorable su acción en los enfermos diabéticos y algunos tipos de obesidad.
Habitualmente son bien toleradas, aunque los pacientes muy sensibles pueden acusar manifestaciones en forma de pérdida de apetito, cefaleas, irritabilidad, dolores musculares, etc. Estos efectos desaparecen al disminuir o suspender el tratamiento.
Contraindicaciones :
Las aguas “Bicarbonatadas-Sódicas” están contraindicadas en los enfermos hipertensos graves y en todos aquellos que padezcan insuficiencia renal.
Si las aguas bicarbonatadas contienen un significativo contenido de calcio, no deberían administrarse a enfermos con colitis atónica, estreñimiento pertinaz y calculosis fosfática
Procedimientos de administración :
La principal forma de administración de estas aguas en ingesta, pudiéndose considerar meramente coadyuvantes las aplicaciones externas (baños, duchas) o las internas (inhalaciones e irrigaciones). Las dosis deben ajustarse a los procesos a tratar y a las respuestas individuales.
Por término medio sería un total de entre 1.000 y 1.500 ml. diarios, distribuidos en dosis fraccionadas de entre 100 y 200 ml. ; en ayunas y en varias tomas. Esto es en cuanto interesen los efectos antiácidos.
Por otra parte, cuando se pretendan acciones estimulantes de la secreción gástrica, se administrarán las dosis junto con las comidas o inmediatamente después de ellas.
Las aplicaciones locales (externas o internas) no ofrecen peculiaridades destacables.
AGUSTIN FRANCISCO GIBERT
Miembro Titular de la Cámara Argentina de Termalismo y Turismo de Salud – Delegado para la región N.E.A.
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